Distribuidora de insumos en Asunción, 34 puestos. Pagaban dos suscripciones de Microsoft 365 para el mismo personal administrativo desde hacía tres años. La auditoría cruzó facturas con activaciones reales y quedó una sola cuenta por usuario. El ajuste se aplicó en la siguiente renovación.
Estudio contable con 12 equipos. Nueve PC tenían Windows OEM de fábrica y sobre ellas se habían comprado licencias retail al renovar el parque. Se documentó el origen de cada clave y se dejó de comprar lo que ya estaba pagado en el hardware.
Taller metalúrgico en Luque. El parque tenía ocho años de antigüedad y dos equipos se reemplazaban por año por fallas térmicas. Con limpieza preventiva semestral y cambio de pasta térmica, la renovación se corrió dos años sin comprar máquinas nuevas.
Clínica pequeña con tres sedes. Cada sede contrataba su propio antivirus y su propio backup en la nube. Se consolidó en una sola herramienta por sede y se eliminaron las cuentas duplicadas que nadie usaba. El control quedó en una planilla compartida.
Importadora con personal rotativo. Tenían licencias perpetuas de Office 2016 conviviendo con Google Workspace para el mismo equipo. Se midió uso real por puesto durante un mes y se apagaron las cuentas que no se abrían.